
Cada uno da lo que propuso en su corazón …
Por: ©Karismendi
Un hombre podrá dedicar tiempo en tener una casa con una fachada de pintura fresca, y grama bien podada, pero si no procura arreglar el interior, habrá trabajado en vano.
Vemos los que no deja ver, la fachada. Así pasa con algunas personas. Invierten mucho tiempo en la fachada. Debe ser un trabajo arduo mostrar algo o mostrarse como no son realmente , como dice el refrán de sabiduría popular “las apariencias engañan”.
Vemos las cosas no como son, sino como queremos que sean…por eso es importante observar las acciones, éstas hablan más que las palabras.
El corazón representa nuestros valores, decisiones e intenciones, nuestro interior. Podemos escuchar a alguien hablar sobre paz, amor al prójimo, incluso emitir postulados de sus creencias religiosas… (con carencia de espiritualidad) ya que actúan sin asumir responsabilidad sobre sus actos. Es solo fachada, pintura y grama podada…en el interior es un caos que ocasiona daño a otros y a sí mismo, porque no experimenta la verdadera paz. Ese corazón no está sano.
Reflexiona: ¿prácticas el perdón, la compasión, reconoces tus fallas , no buscas contiendas, o usas el chisme y la crítica , buscas el reconocimiento constante, no has hecho las pases con el pasado, las enmiendas necesarias con aquellos a quienes heriste, vives con un corazón transparente, vives en paz con tu prójimo?
Mi abuela, dentro de su Fe y creencias decía que podíamos mirar el alma a través de los ojos, que un corazón hermoso se notaba, “fíate de los actos, no de las palabras, muchos de los que un día caminaron con Jesús fueron los que otro día gritaron, crucíficale…”
¿Está sano tu corazón ?
Nuestro corazón nos inquieta a hacer las cosas correctas. Una voz interna que nos ayuda a reflexionar, a aprender de nuestros errores y aciertos. Nos instruye a crecer. Aprendamos a sanar…la sanación trae paz y conciliación con el prójimo y con uno mismo, que tus acciones no sean piedra de tropiezo para otros…con esperanza que tu corazón pueda ser libre para sanar…
Author Keila ArismendiPosted on January 2, 2017January 2, 2017